El amor es paciencia, el amor es bondad.
El amor no es envidioso,
ni presumido,
ni arrogante,
ni grosero.
El amor no es envidioso,
ni presumido,
ni arrogante,
ni grosero.
No insiste en salir siempre victorioso,
no es irritante, ni vengativo,
no se regocija en la maldad,
se regocija en la verdad.
Lo soporta todo,
confía en todo,
lo espera todo
y todo lo tolera.
San Pablo de Tarso
