Sandra Arias Lazcano
Cumplida la fecha señalada sin que se haya dado inicio a las obras de la planta de urea y amoniaco en el trópico, el gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo, pidió información a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sobre las acciones previstas por la empresa Samsung Engineering, encargada de la obra, pero aún no recibió respuesta, según datos de la Secretaría de Hidrocarburos departamental.
La oficina de Comunicación de YPFB tampoco pudo canalizar la solicitud de información hecha por este medio al gerente general de Proyectos, Plantas y Petroquímica de YPFB, Mario Salazar.
La petrolera estatal anunció, inicialmente, que las obras comenzarían en abril pasado.
Hace dos semanas, el gobernador Edmundo Novillo solicitó a la presidencia ejecutiva de YPFB conocer detalles sobre la fecha de inicio de obras, pero la nota aún no recibió respuesta, informó el secretario de Hidrocarburos de la Gobernación, Cristóbal Aguilar.
La nota fue enviada debido a que la empresa coreana dejó de enviar representantes para coordinar aspectos logísticos de la implementación del proyecto con representantes de la Gobernación, como lo había estado haciendo en dos ocasiones, hasta principios de este año.
A través de una carta, la empresa coreana señaló a la Gobernación que, en vista de que el contrato había sido suscrito con YPFB, el flujo de información y la coordinación serían con la estatal petrolera.
En abril pasado, Aguilar dijo a este medio que la Gobernación, en cumplimiento del contrato de ejecución suscrito en septiembre del año pasado, debe apoyar en la logística para la instalación y equipamiento de oficinas de la Samsung, en la contratación de personal y en la prestación de los servicios que sean necesarios.
Inicialmente, el inicio de obras fue anunciado para abril pasado por el presidente de YPFB, Carlos Villegas. En diciembre pasado, en La Paz, el ejecutivo señaló que “con los 24 profesionales que se encuentran en Corea, Seúl, ellos estarán 11 meses, se está terminando de elaborar la ingeniería básica, la adaptación tecnológica y asimismo la ingeniería de detalle y, aproximadamente, en abril del próximo año vamos a hacer una inauguración oficial de la construcción de obras civiles en Bulo Bulo”.
Cumplida esa fecha, en junio pasado, el inicio de obras fue anunciado para la segunda semana de este mes por el viceministro de Industrialización Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos, Álvaro Arnez.
Sin embargo, al mes siguiente, el 22 de junio, Villegas dijo que las obras civiles deben empezar en agosto próximo con el vallado, el movimiento de tierras y el pilotaje, entre otras tareas.
Actualmente, se desconoce si existe una nueva fecha de inicio de obras.
El complejo producirá 650.000 toneladas métricas al año de urea, de los cuales 10 a 20 por ciento se destinará al mercado interno y el resto a la exportación. El emprendimiento es parte del plan de industrialización del gas natural.
La obra fue adjudicada por 843 millones de dólares.
RECUADRO
En terrenos para planta no hay movimiento de tierras
Una comisión de la Gobernación hizo dos inspecciones a los terrenos en los que se emplazará la planta de urea y amoniaco, en Bulo Bulo, municipio del trópico cochabambino, y verificó que el saneamiento de tierras está totalmente concluido; sin embargo, aún no hay movimiento de tierras que indique inicio de obras, señaló el secretario de Hidrocarburos de la Gobernación, Cristóbal Aguilar.
Señaló que, además del inicio de obras civiles, es importante conocer el avance en la contratación de tecnología, puesto que los reactores que producirán la urea y el amoniaco provienen de empresas subcontratistas de Japón y Estados Unidos, respectivamente.
Según el contrato de ejecución, la Samsung Engineering, encargada de las obras, debe instalar sus oficinas en Cochabamba y contratar determinado porcentaje de mano de obra local, previamente capacitado.
Hasta la fecha, tampoco se conoce si esa empresa ya tiene oficinas en Cochabamba ni la cantidad ni los rubros en los que prevé hacer contratación de personal.
