Las tribulaciones de Brasil

Rolando Morales es economista/Página Siete

Es sorprendente ver la desazón con que algunos gobernantes se dan cuenta bruscamente de que el pueblo está descontento con ellos. Ello ocurrió con Goni en octubre 2003 y recientemente con Erdogan en Turquía y Dilma Rousseff en Brasil. Pero no son los únicos. Hace poco un articulista narraba que en varias reuniones internacionales, los asistentes no se cansaban de mostrar admiración por Brasil y por su “modelo”. Sin embargo, la realidad de Brasil está muy lejos de lo que ellos se imaginan y de lo que puede pensar Dilma y el PT.