Con los auspicios de la Fundación Jubileo, los días miércoles 19 y jueves 20 de enero, dio inicio el Ciclo de Análisis y Debate para evaluar la situación y perspectivas de la fallida emisión del Decreto Supremo 748, así como el impacto en la ciudadanía desde el punto de vista de la situación fiscal del país, la deuda y el impacto en los sectores más empobrecidos del país; así como revisar el estado actual del sector de hidrocarburos y sus perspectivas.
En el nuevo escenario que vive el país, donde «todo ha subido de precio, menos la gasolina», se evalúa que uno de los posibles justificativos del Gobierno para la suba o nivelación de los precios internos de los combustibles con los de la región, para evitar el contrabando ó la fuga de divisas hacia el exterior, no es del todo cierta. Si no más bien se buscaba resguardar la “precaria salud fiscal de que goza actualmente el país”, que podría verse comprometida en el mediano plazo si es que no se corrige la distribución de la renta petrolera y no solo se la destina a Gasto Corriente, como en la actualidad acontece con los diferentes bonos que se otorgan a los niños, las personas de la tercera edad y las madres gestantes.
ALGUNAS DE LAS CONCLUSIONES IMPLÍCITAS SON:
Por el bienestar fiscal del país –muy precario–, es necesario suspender la subvención a la gasolina, el diésel y el GLP; sin embargo, se debe evaluar “cómo hacerlo”. Si de forma gradual ó como se intentó con el DS 748. Un dato revelado es que la Unidad de Análisis de Políticas Económicas (UDAPE), dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas, no habría analizado a fondo el DS 748 ni sus posibles efectos en la población.
En el caso específico de la situación de los hidrocarburos, por los datos expuestos se colige que está en riesgo el abastecimiento interno y el cumplimiento de los contratos GSA y con la Argentina, puesto que en 2011 Bolivia debería haber estado proveyendo alrededor de 11,3 MMmcd de gas a éste último país.
Otro dato que llamó la atención es que si las reservas de gas –que aún no han sido certificadas del todo–, revelan que Bolivia posee un potencial limitado, entonces los ingresos generados por este sector y que están destinados en su mayoría a Gasto Corriente, entonces podría hacer tambalear el equilibrio fiscal existente y que es de superávit; alcanzado desde el año 2006 (+4,5%); 2007 (+1.7%); 2008 (+3,2%); 2009 (+0,1%), y 2010 (+2,6%(p)). Como se observa decrece a partir de la emisión de los Bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy, el Programa Evo Cumple y los paulatinos incrementos a la Renta Dignidad que el año 2009 llegó a Bs. 1.682 millones, financiado con el 30% del IDH de Gobiernos Departamentales y Municipales, TGN y Fondo Indígena.
Contradictoriamente, al haberse generado una mayor cantidad de ingresos, a partir del cobro de 50% de los ingresos que genera el sector hidrocarburos, al mismo tiempo se incrementaron los Gastos del Sector Público al haber adquirido nuevas obligaciones (los bonos).
Si este año se erogó $us 380 millones en el pago de la subvención a los combustibles, se anticipa que ese monto podría duplicarse para el año 2011, puesto que el Gobierno ha previsto una partida de alrededor de $us 800 millones.
Una observación de Jubileo es que con la Ley de Hidrocarburos 3.058 se asigna varios recursos a salud y educación a través, no solo del Gobierno central, sino de los Gobiernos Departamentales y los municipios; pero no existe una adecuada distribución de estos recursos y más bien se disipan en Gasto Corriente a través de los diferentes bonos. Un ejemplo mencionado es que de la Distribución Sectorial de la Inversión Pública para el año 2009, el 37% estuvo destinado a Transportes (creación de nuevas carreteras); 11% a Urbanismo y Vivienda y 2% a Hidrocarburos, así como 3% a Minería, dos de los pilares generadores de ingresos que reciben menos del 5% del total de la Inversión Pública para el año 2009. Lo previsto para el 2010, aún resta conocer lo ejecutado, es 36,8% a Transportes, mientras que para Hidrocarburos 21,1%, una variación sustancial que pretende remozar a ese sector generados de divisas.
Entre los desafíos para el sector de Hidrocarburos se observó los siguientes:
-Necesaria e indispensable ampliación de los sistemas de transportes (gasoductos)
-Instalación de nuevas plantas separadoras.
-Certificación de las actuales reservas de gas para planificar el futuro.
-Búsqueda de inversores y dotación de seguridades jurídicas para su desarrollo.
-Nuevas políticas de exploración que han quedado en statuo quo por la nueva CPE y la misma Ley 3.058.
-Buscar el equilibro entre la producción y el medio ambiente.
-Nuevos contratos de servicio.
Otro de los balances, desde el punto de vista del equilibrio fiscal, es que Bolivia tuvo alrededor de $us 5.500 millones de alivio de su deuda, lo que le permitió obtener superávit; pero, al mismo tiempo saca a Bolivia del grupo de países pobres y, por consiguiente, tiende a encarecer los futuros créditos solicitados, como es el caso del crédito destinado a la construcción del satélite “Tupac Katari”.
A MODO DE CONCLUSIÓN:
Tomando en cuenta las reiteradas declaraciones del Gobierno, y desde la Asamblea Plurinacional, en sentido de que este año se debería elaborar nuevas leyes de carácter económico que acompañen a la implementación de la Constitución Política del Estado, la Fundación Jubileo ha visto por conveniente iniciar una serie de ciclos de análisis y debate destinados a: concienciar respecto a la utilización de los ingresos obtenidos por la explotación de recursos naturales no renovables, como es el caso de los hidrocarburos y la minería; incentivar el desarrollo de otras áreas a través de una mayor inversión como es el Desarrollo Agropecuario así como la Transformación Productiva y el Turismo. Reasignar los recursos destinados a los distintos bonos que se disipan en el Gasto Corriente a Gasto en Inversión, como generador de mayor riqueza.
En el caso específico de los hidrocarburos, la tendencia que maneja Jubileo es que la Nueva Ley de Hidrocarburos debe asignar los recursos generados por este sector de manera más dinámica hacia la inversión productiva y no intensiva en capital, ni mucho menos al gasto corriente. Además, se debe dar las facilidades tanto para la exploración como la explotación de nuevos campos de gas y petróleo (consulta pública).
EL EVENTO
El nuevo auditorio de la Fundación Jubileo, ubicadas en las antiguas dependencias de lo que fue el matutino Presencia, tiene cabida para aproximadamente 150 personas. En esta ocasión los asistentes fueron alrededor de 80 a 90 personas. Varios representantes de organizaciones de base y miembros de la Universidad Mayor de San Andrés, así como el ex Vicepresidente de la República, Víctor Hugo Cárdenas.
La presentación estuvo a cargo de Juan Carlos Nuñez, Director Ejecutivo de la Fundación Jubileo, quien recalcó en más de una oportunidad, que estos ciclos están destinados a dotar de información a la ciudadanía para que en base a esos insumos sean ellos los que fijen su posición respecto al futuro accionar los gobernantes.
En el primer día de exposición, en el tema de Hidrocarburos Célica Hernández, analizó:
-Efectos del proceso de capitalización
-El proceso de nacionalización
-¿Por qué la falta de inversión en el sector?
-Perspectivas y desafíos
MIENTRAS QUE RAÚL VELÁSQUEZ ANALIZÓ:
NUEVOS CONTRATOS
La segunda jornada, destinada al análisis de la situación fiscal del país, fue René Martínez quien disertó sobre los siguientes temas:
LA SITUACIÓN FISCAL Y LA DEUDA
El incremento de los gastos del gobierno y la subvención a los
HIDROCARBUROS
-La situación Fiscal sin gasolinazo. Cuánto se recibe y cuánto se gasta
-La condonación de la deuda y el nuevo endeudamiento
-Mientras que Patricia Miranda evaluó:
POBREZA Y DESIGUALDAD
-Focalización en los pobres
-Impacto en los pobres
FOTO: El Diario
